102 aniversario de la Batalla de la Barranquita

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Hoy se celebró el Acto de conmemoración de la gesta histórica de la Barranquita en el parque central Amado Franco bido de Mao

Por Manuel González Tejera Hoy es 3 de julio, una fecha que todo dominicano debe de recordar, ya que ese día hace ciento dos años, en 1916, se escribió una de las páginas mas gloriosas de nuestra historia: Ocurrió la BATALLA de la BARRANQUITA, donde se impuso el valor y el coraje de nuestro pueblo que cumplió cabalmente con las estrofas del himno nacional: “NINGÚN PUEBLO SER LIBRE MERECE SI ES ESCLAVO, INDOLENTE y SERVIL SI EN SU PECHO LA LLAMA NO CRECE QUE TEMPLÓ EL HEROÍSMO VIRIL” Desde que el PRAIRIE desembarcó en Santo Domingo de Guzmán (1), a las primeras tropas invasoras, nuestro país estaba siendo invadido en “cuentagotas”, una avanzada inicial que no fue enfrentada por quien le correspondía; días después llegaron seis barcos al Placer de los estudios(2) e iniciaron a desembarcar tranquilamente el grueso de las tropas invasoras norteamericanas; para el 1 de junio los marines estaban desplegados en las ciudades de Montecristi y Puerto Plata(3) en la costa norte. (sobre lo anterior ver páginas 7 a 12 del libro que le estamos anexando: “MARINES in the DOMINICAN REPUBLIC 1916-1924”). Las primeras tres semanas de junio sirvieron a los invasoras para consolidar sus posiciones de cabeza de playa en la zona norte. Santiago y la “supuesta amenaza” eran el próximo objetivo de los marines, sin embargo faltaban los efectivos para reiniciar operaciones, hasta que llegaron los refuerzos procedentes de San Diego, California, vía New Orleans, quienes venían comandados por el famoso coronel del USMC(4) “UNCLE JOE”(5) e iniciarían la llamada “Marcha hacia Santiago”. El avance o marcha hacia Santiago de los Treinta Caballeros(6) inició el 26 de junio, con el objetivo de llegar a Santiago el 30 de junio. Los marines contaban con 837efectivos de los cuales 34 eran oficiales y 803 soldados, dotados de 24 carretas, 7 camiones, 11 automóviles “Ford”, 2 pipas o tanques de agua, un hospital de campaña y varias piezas de artillería (ver página 14 del anexo). Ese primer día pudieron avanzar unos 25 kilómetros sin dificultades, sin embargo desde las 8 de la mañana del 27 de junio encontraron la primera resistencia en el punto “Las Trencheras”(8) en donde los marines tuvieron 5 bajas (1 muerto y 4 heridos). “Una cosa es la que piensa el burro y otra el que lo apareja” dice un dicho popular. Eso mismo le ocurrió a los invasores; la resistencia en la Linea Noroeste no se hizo esperar y el hostigamiento a los marines atrasó sus planes. Luego de “Las Trencheras” también fueron detenidos en “Doña Antonia”(9) y continuaron hacia el llamado Cruce de Guayacanes (ver en el anexo entre las páginas 13 a 23) hasta que… Desde tiempos de nuestra independencia nadie había osado penetrar la Linea Noroeste hacia el Cibao Central, el punto máximo había sido hasta “Sabana Larga”en 1856. La población de la zona estaba turbada e inquieta ante la ignominia. En Santa Cruz de Mao se iniciaron los preparativos para enfrentar al invasor; desde el púlpito el padre Eliseo Echevarría arengaba a los feligreses a la resistencia, y el general CARLOS DANIEL GRULLÓN, inició el reclutamiento de efectivos con el apoyo de la sala capitular. Con Rafael (Fefo) Madera y Efraim Reyes solamente se presentaron 80 hombres decididos a detener el avance de los invasores. El punto seleccionado (La Barranquita) para detener a las tropas de Pendleton fue en una pequeña elevación en el camino principal (carretera) al este del poblado de Guayacanes y el oeste de Esperanza, al norte del río Yaque del Norte a unos 6 kilómetros al Noreste del poblado de Santa Cruz de Mao. El general Carlos Daniel ordenó a los voluntarios del denominado batallón “Entre Ríos” que se derribara un gran árbol para detener los medios mecanizados de los marines y se alistaron panales de abejas para provocar la estampida.

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